La bendición de Liliht

mayo 26, 2022

El sábado veintiocho de mayo presento en la biblioteca del Estado de Ceuta dos libros: Donde madura el limonero” y “La bendición de Liliht”.  El primero una novela corta, el segundo un libro de poemas.

Ya os conté qué me llevó a decidir que vieran la luz. He hablado mucho de la novela, pero a penas lo he hecho de la poesía:

“La bendición de Lilith” tiene más de veinticinco años Está especialmente dedicado a aquellas mujeres que abandonaron sus paraísos “cómodos”, algunos dolorosos, otros injustos, machistas o simplemente tristes para internarse en la aventura de buscarse y conocerse a sí mismas.

Un camino difícil, la libertad no es fácil. La ruta del desierto tiene mucho dolor aunque también belleza y aprendizaje. Y como digo en la sinopsis:

Estos poemas fueron creados hace más de veinte años. Trazados a golpes de dolor, de amor, de deseo, desamor y carencias. Un viaje hacia la alegría de amar y ser amada, para pasar después por la desolación y el abismo de la soledad que conlleva la ausencia.

 Es un canto de alegría junto con una tristeza terrible, un pasearme por la cuerda floja en el infierno, para explorar mi propio camino. El camino de una mujer que nunca renuncia a ser ella misma y no teme abandonar los paraísos cómodos que la han acompañado para encontrar su verdadera esencia.

Es un grito de libertad, lleno de ternura, con un infinito agradecimiento por ser mujer y conocer el milagro de amar y ser amada.

Nos vemos en Ceuta, en la Feria del libro. En el stand de Avant.

https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/canciones-feministas_201903055c80ca720cf2ca0a0425849b.html


ENTRE DOS MARES

julio 24, 2022

Siempre os he dicho que Algeciras me ha tratado y me trata muy bien desde el momento que me vine a vivir aquí. Sé que es una ciudad de paso, pero tiene mar, un mar enorme y azul que ha inspirado a muchos artistas. Sus atardeceres son violetas como los de mi tierra, y al igual que allí, cuando hace levante el olor a mar entra en mi casa.

Las dunas del Rinconcillo me tienen enamorada, el río Palmones es otro lujo que tenemos cerca del Barrio. Recuerdo a un amigo que hace muchos años me hablaba de las aves migratorias de allí. La fauna y la vegetación de allí son pura belleza.

Recibí la invitación de la casa de Ceuta de Algeciras para presentar mi novela “Donde madura el limonero”, y solo puedo agradecer. Me he sentido en casa, con mi gente, con la nostalgia y la alegría que siempre tenemos “los ceuties por el mundo”. He tenido la compañía de mi familia, de mis amigos, Isa hizo una tarta para la ocasión. En todo momento estuve arropada por Alejandro, el presi de la casa de Ceuta en Algeciras. He tenido la complicidad de algecireños ilustres: Roberto Losada, Juan Moya. El honor de contar con Pepe Fortes, gran cronista feisbuquero. Gente que no conocía y llenaron el local, gente que se interesó por mi obra.

Esta tierra ha vuelto a ser generosa conmigo. Yo sólo puedo dar las gracias nuevamente.


Gracias

junio 3, 2022
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Ceuta me ha recibido con un poniente de encargo y unos azules llenos de matices. Y ahí estábamos:  mi familia, menos la niña, que alguien tenía que quedarse con las perras, mis amigos y mis amigas aguantando mis nervios y animándome a seguir.

Presentar un libro es extraño, al menos para mí, quizás porque es la primera vez y la primera vez siempre está llena de ilusión y de nervios. Porque tengo una cara que dice todo, soy tan trasparente que nunca serví para política, aunque hubo quien se empeñó en que lo fuera.

Esta Feria del libro me ha traído muchas emociones:

He conocido autores que sobreviven haciendo guiones para televisión mientras se afanan en quitarse horas de sueño creando una novela.

A Carlos Bernal cantando, un lujo, cantando y tocando sus poemas. Hoy cuando los leía en el barco una música los iba acompañando enredada en las letras. Me ha gustado también reconocer en Carlos un poeta de verdad, de andar por casa, afortunadamente no se ha caído de ningún Parnaso y llega a todos los rincones de las almas.

A Milán, que le he puesto voz a su imagen, a su entusiasmo, su alegría, su tremenda inteligencia empeñado en buscar la belleza con su cámara. En saber pararse a ver pasar y buscar lugares que invitan al café y la conversación. Hablar con él ha sido tan fácil como natural, nos conocemos desde siempre.

A Maribel Lorente por estar.

A Maribel Lázaro que ha hecho un amoroso comentario de texto de “Noray”

A Cristino porque conoció a Almudena  Grandes y es el personaje de uno de sus libros más tiernos.

A una Maruchi Miaja que le pone entusiasmo a todo lo que toca.

A Alma, que ha aguantado el calor de la caseta de la Feria sin perder la sonrisa ningún día.

A Ezequiel, el editor, que estaba feliz, a Avantd editorial que me ha llevado en volandas todo el proceso.

A compañeras de Carnaval “Las glotonas”

A gente del grupo de Facebook “Gente de Valiño” por estar, y hablarme tan bien de mi padre.

A los magnolios que he descubierto en Ceuta.

A los ceutíes que me han firmado sus libros. A los ceutíes que he firmado libros.

A todos y todas gracias.


Rinconcillo y Acebuchal (mi barrio)

abril 29, 2022

Hace cuatro años me vine a vivir al Norte de mi ciudad, aquí a Algeciras. Me mudé a un barrio cerca de la playa, donde la arena es fina, se ve Gibraltar y la gente pasea por la orilla, sea cual sea la estación del año.

El barrio tiene el ronroneo del río Palmones con su música de ranas y de  pájaros. Tiene una impronta de acebuches en la memoria. Tiene también el milagro diario del fundido abrazo del río y el mar.

 Las casas derrochan flores, árboles frutales. Las calles tienen nombres de cabos de mar o de pájaros.

En invierno el barrio huele a leña de chimenea. En verano a dama de noche y a barbacoa.

Si te sientas en la arena y miras a Gibraltar sabes como Saint Exupéry   que una serpiente se ha tragado a un elefante.


Hoy es siempre todavía

abril 27, 2022

Hace años dejé, abandoné este blog, necesitaba más tiempo para mí y como dijo un buen amigo tenía que “quitar el pie del acelerador”.

Desde ese tiempo han pasado algunas cosas, nos han pasado a todos. Hemos conocido a gente nueva, alguna gente se fue provisionalmente otras nos han abandonado para siempre dejándonos un terrible dolor y un volumen infinito de ausencias. Hemos tenido nuevas metas, nuevas oportunidades. Algunos hemos aprendido otros no.

Hemos sufrido una pandemia que pese a lo que yo creía no nos ha hecho más buenos pero al menos nos ha enseñado el valor de la familia, la importancia de estar juntos  y de tener un trocito de patio o de terraza donde mirar la calle o ver el cielo.

No me he vuelto escéptica, sigo creyendo en la humanidad pese a Putín a Trump y a tanto sinvergüenza que se aprovechó de las desgracias para enriquecerse durante lo peor de la pandemia

Ya no vivo en Ceuta, al menos las barbaridades del grupo de vox en la Asamblea no las sufro en directo. En diferido muchísimo porque sigo adorando mi tierra. Y me duele.

Retomo el blog porque  ya toca y otro buen amigo me convenció para hacer una novela. Me salió una novela corta llena de ficción y de realidades.  Después me mudé y apareció un manuscrito de poemas que había escrito con treinta años.

Lo demás lo podéis imaginar:  un certamen en mi tierra que no gano y una llamada de la editorial  diciendo que estoy entre los finalistas y animándome a  que publique.

Estaré con vosotros y vosotras en la Feria del libro de Ceuta si queréis verme. Nunca he dejado de estar.


Eres de Ceuta si….

abril 20, 2014

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En facebook se ha creado un grupo llamado “eres de Ceuta si…” es un grupo donde principalmente la gente que nació en esta ciudad pero anda fuera cuenta sus recuerdos, donde algunos, los que vivimos aquí plasmamos los tópicos de nuestra bendita tierra, y que otros, los menos afortunadamente, hacen propaganda política.

En tres diás ha crecido tanto que es el grupo más números de la red social de la ciudad. A mi me hace reflexionar, como siempre, yo que naci individualista, crecí individualista y vivo de forma individual aunque con vocación de gregaria me he unido nada más enterarme.

Mis amigos peninsulares, adjetivo que utilizamos los ceutíes para la gente que nace en la Península, dicen que soy una ceutí atópica, distinta, y que no se parece al pensamiento que a veces impregna a la gente que ha nacido aquí. Mis amigos ceutíes piensan que soy demasiado tradicional, alguien que recuerda las coplas y la arquitectura de principios de siglo pasado y tiene una genealogía por su parte paterna que se remonta a más de cinco generaciones nacidos en Ceuta, de la que me siento terriblemente orgullosa. Alguien a quien le perdonan su manera de adentrarse “ al lado oscuro” de la ciudad y de sentirse cómoda en cualquier lugar con cualquier cultura.

No me pierdo una Virgen del Carmen en la Almadraba, Un San Anonio, aunque jamás pasé mi culo por la piedra, una hoguera de San Juan, un traslado del Medinaceli, que siempre me viene a la memoria la denominación de procesión orlaniana que dijo un periodista querido por mi .Una es muy roja pero creyente y muy tradicional

Me visto en Carnavales, en Feria, me voy de Mochila y disfruto de las Cruces de Mayo. Soy ceutí irremediablemente ceutí.
Me creo eso de los dos mares.
He comido conchas finas en Ázcarate, comprado volaores en la Almadraba… pero me muero de pena todos los días pensando en la playa del Tarajal.

He subido al Principe y he bajado a Benzú, me gustan los barrios ceutíes con su alegría y sus contradicciones, me vuelve loca el mar, el mar de Ceuta y sus atardeceres.

Los jerjenes del Hacho, genista para los peninsulares, y la lavanda de la Tortuga, espliego para los foráneos, amo mi ciudad aunque sé de sus carencias.

Ser de Ceuta es algo tan terrible y tan hermoso  como haber nacido entre la frontera de dos mundos, y es a la vez tener esa bendición.
Ser de Ceuta es tener la impronta de la contradicción y sus milagros.

 

 

 

 

 

 


Polígono Sur sevillano

abril 14, 2013

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No me apetecía dejar a mis alumnos para pasar una jornada con el patrocinador que subvenciona nuestro proyecto para analizar los derechos de los menores que se vulneran diariamente en este primer mundo. No me apetecía hacer la maleta, coger un barco y pasar horas de autocar con mi compañera para andar desangeladas en una carretera sevillana buscando un taxi que nos llevara a las tres mil viviendas… Al Patronato de Intervida no se le ocurrió otro lugar mejor que celebrar las jornadas en medio del caos sevillano, en el lugar que todos hablan y temen, y donde la marginalidad se pasea tranquilamente.

A mi me gustó, me recordó a la Pantera de Ceuta multiplicada por mil, y pensé como una ciudad tan bella puede cobijar la fealdad más absoluta.

No tuve miedo, aquello era como un barrio de cualquier lugar donde el paro se  pasea a sus anchas y la gente busca formas para definirse y señalar su individualidad. Quizás por eso las raztan, los percins, los tatuajes…

Anduvimos en túneles desamparados para al final buscar soluciones, sin entender muy bien si realmente era el camino o andábamos a círculos los más conservadores o trazando laberintos los que innovamos…reconocimos nuestras limitaciones y nos crecimos en nuestros logros.

Lo demás Sevilla, hermosa, perfecta en primavera, desprendiendo polen y olor de azahar, dejando la impronta de lunares y mantillas previas a la Feria de Abril.

Pensé en  Unamuno, que decía  aquello de que para dejar de ser nacionalista había que viajar… y recordé a mi ciudad de los contrastes… tan contradictoria como Sevilla con su luz y su sombra en un mismo día para mi.

Unos limoneros estallando de belleza me reconcilió con el mundo y un salmorejo en el Patio de San Eloy le dio motivo a mis días….

Limones en rama


«Me duele España»

abril 5, 2013

http://www.youtube.com/watch?v=nOatrXGc0do

 

A veces me pesa España, la mayoría de las veces me duele,  me penetra en el alma como una cuchilla feroz que se divierte rompiéndome a jirones , pero otras pesa como una terrible carga. Y no puedo más…

Entiendo España sin golpes de pecho, como un lugar habitado por hombres y mujeres que comparte un idioma, unas costumbres y una historia de políticos nefastos. Entiendo España como los versos de Quevedo, los de Teresa de Jesús, los de Machado y los terriblemente doloridos de León Felipe y de Celaya.

Entiendo España con el  “majaito” del adobo andaluz, el alioli levantino, la volaeras de mi tierra, el vino, las aceitunas, las torrijas y el arroz con leche.

Entiendo España con Oterga y Gasset, con Ángeles Caso, Almudena Grandes, Gala, Muñoz Molina, con Millás   …

Entiendo España con Sabina, Fito y Pasíon Vega…

Entiendo España como la tierra de mis padres, mis abuelos y muchos antecesores que vivieron aquí , que amaron odiaron y soñaron con el mismo idioma que yo uso.

Entiendo España como el lugar donde nació mi hijo y murió mi padre.

Pero me duele.

No soporto los bancos de alimentos, no soporto que sean necesarios, no digiero los desahucios, ni las preferentes, ni que los yayoflautas tengan que tirar de hijos y nietos  cuando deberían estar tomando el sol en Benidor tranquilamente.

Me raja por dentro que los jóvenes se vayan de España a buscar un futuro mejor, me duele importar inmigrantes como en el pasado más triste de mi país. Me duele ver el paro de la gente que quiero, de las que no quiero y de las que no conozco.

Me duele ver los mercados vacíos y los bares.

Y el miedo en los ojos de la gente…


Cataratas y censuras

marzo 31, 2013

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A mi madre la han operado de cataratas esta Semana Santa. Ella ve el mundo oscuro, difuminado, con muchos grises y poca luz. Yo bromeo con ella diciéndole que la culpa la tiene el gobierno del PP que nos ha vuelto al blanco y negro más rancio. Como los documentales del Nodo obligatorio antes de “Lo que el viento se llevó” o aquel “Mogambo”, donde la  censura convierte  en hermano al marido para que no se note el adulterio

La censura de entonces tenía su “gracia” En “ojos verdes” hace que la mujer no se apoye en la” mancebia”  y si  “ en la casa mía”, hace que cambie los colores de la bandera de “Fiesta” de Serrat, hace que se alarguen el dobladillo de las faldas o que pongan anuncios cuando un cantautor canalla critique al de turno.

La censura llenaba de telarañas  los ojos, hasta hacerlos pesado a las ideas , para no dejarlos ver más allá. Pero siempre hubo horizontes y gente que veía…Y gente que gritaba, escupía, llenaba los folios y las calles..

Gente que no se conformaba, y hubo cambios, revoluciones y progresos.

Los españoles nos quitamos las cataratas de la mente y la luz inundó nuestras cabezas, empezamos a creer en la libertad, la justicia y la igualdad, se nos llenó las aceras de razones y empezamos a reírnos a carcajadas, y a quitarnos las ropas y los prejuicios….

Aquello duró, diez, veinte, treinta años…  recuerdo la defensa de la alegría y las ganas de comernos todas las manzanas…

Ahora tenemos las cataratas en la piel, en el fondo de los ojos y en el alma. Y una tristeza impuesta e impostora pegada bajo los pliegues de nuestra vida.


«Los gatos lo sabrán»

julio 21, 2012

Íbamos juntos , era un 8 de marzo, no recuerdo muy bien el año.

Habíamos estado en el salón del hotel celebrando el Día de la Mujer, ya sabes, premiando a algunas, haciendo feminismo, interpretando discursos sentidos que yo redactaba media hora antes,  creyéndome las consignas … recuerdo que tú te burlabas de mi, de mi sororidad y  de mi feminismo.

Yo dejaba que te rieras  mientras tus ojos me acariciaban con avidez. Yo te animaba a cambiar el mundo también desde tu espacio político. Me burlaba un poco, sólo un poco de ti y tu partido cuando comparaba vuestras  consignas con las conspiraciones de “La Vida de Brian”

Salimos del hotel felices, al menos yo, con muchos aplausos y algunos vinos. Él estaba alli, en la puerta, en las afueras del Ayuntamiento con una gabardina a lo Bogard una noche que amenazaba  sin lluvias.

Había presentado “Mujeres en pie de guerra”, lo traía Comisiones Obreras por el Día de la Mujer.    Y andaba allí, sólo,  esperando no sé que.

Así que yo dejé tu mano y me acerqué, lo besé en las mejillas y le dije al oído “ gracias por cantar a mis poetas” y él me rodeo la cintura imperceptiblemente mientras me marchaba. No sé si dijo algo, yo no esperaba respuestas, ni siquiera sé porque te abandoné en aquel momento.

Supongo que se lo debía a mis poetas.

Tú preguntaste y yo recité a Pavese:

“Seguirán otros días, seguirán otras voces. Sonreirás a solas. Oirás viejas palabras,

voces cansadas, vanas igual que trajes viejos de las fiestas de ayer.”