Polígono Sur sevillano

abril 14, 2013

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No me apetecía dejar a mis alumnos para pasar una jornada con el patrocinador que subvenciona nuestro proyecto para analizar los derechos de los menores que se vulneran diariamente en este primer mundo. No me apetecía hacer la maleta, coger un barco y pasar horas de autocar con mi compañera para andar desangeladas en una carretera sevillana buscando un taxi que nos llevara a las tres mil viviendas… Al Patronato de Intervida no se le ocurrió otro lugar mejor que celebrar las jornadas en medio del caos sevillano, en el lugar que todos hablan y temen, y donde la marginalidad se pasea tranquilamente.

A mi me gustó, me recordó a la Pantera de Ceuta multiplicada por mil, y pensé como una ciudad tan bella puede cobijar la fealdad más absoluta.

No tuve miedo, aquello era como un barrio de cualquier lugar donde el paro se  pasea a sus anchas y la gente busca formas para definirse y señalar su individualidad. Quizás por eso las raztan, los percins, los tatuajes…

Anduvimos en túneles desamparados para al final buscar soluciones, sin entender muy bien si realmente era el camino o andábamos a círculos los más conservadores o trazando laberintos los que innovamos…reconocimos nuestras limitaciones y nos crecimos en nuestros logros.

Lo demás Sevilla, hermosa, perfecta en primavera, desprendiendo polen y olor de azahar, dejando la impronta de lunares y mantillas previas a la Feria de Abril.

Pensé en  Unamuno, que decía  aquello de que para dejar de ser nacionalista había que viajar… y recordé a mi ciudad de los contrastes… tan contradictoria como Sevilla con su luz y su sombra en un mismo día para mi.

Unos limoneros estallando de belleza me reconcilió con el mundo y un salmorejo en el Patio de San Eloy le dio motivo a mis días….

Limones en rama


Orgasmos

diciembre 8, 2011

Una sale una noche en este puente raro, después de trabajar para celebrar el cumpleaños de una amiga, sus eternos cincuenta años…

Y ya sabemos que entre cañas, papas a la brava, mejillones y croquetas pasando por el barbadillo y los chupitos del después entramos en un mar de confianzas. Y hablamos de sexo, porque es miércoles prefestivo y es diciembre y nos da la gana antes unos parroquianos que han olvidado el partido que se juega en la pantalla plana que nos precede para no hacer otra cosa que oírnos.

Y alguien dice que las mujeres somos clitoridianas o vaginales, lo dice una mujer, que nos dividimos en dos entendiendo nuestra sexualidad y a mi me sale la vena feminista, que enarbolo cagándome en Freud, con perdón, que nos segregó así en una época que tapaban las patas de las mesas para que no fueran sexuales.

Le explico los estudios del después, el Master y Jonson, el Hite , en fin… pero ella sigue pensando que su sexualidad anda incompleta porque no llegan al orgasmo al sentir un pene en la vagina. Es culpa suya…

Los hombres no, los hombres nunca tienen la culpa, el sexo es algo que la vida les regala. Si tienen problemas es el trabajo, el jefe, el estrés, la mujer de turno, las circunstancias. Ellos jamás dividen sus orgasmos, nunca se plantean si son de prepucio, de glande o de próstata… simplemente orgasman. Y si no lo hacen no pierden el tiempo hablándolo con amigos durante horas. Es o no es.

Nosotras si, incluso llegamos a decir que los orgasmos no nos importan sino la intimidad, que lo hermoso son los besos y el cariño, que buscamos que nos quieran y lo demás nos da lo mismo.

Es mentira. No conozco a ninguna mujer que le de lo mismo. Pero conozco a miles que dirán que sí.

Mientras apuraba mi último sorbo en la copa oía hablar de consoladores de silicona, de bolas chinas y de ir mas allá.


Cuentos

octubre 13, 2011

Yo no puedo tener un verso dulce
que anestesie el llanto de los niños
y mueva suavemente las hamacas como una brisa esclava.
Porque yo no he venido aquí a hacer dormir a nadie.

Siempre me gustó León Felipe, empecé a leerlo con dieciséis  años , alguien me trajo su Antología Rota de una editorial hispanoamericana y me enganché. Recuerdo aquello que decía que el hombre era el resultado de la cópula  oscura de la arcilla y el viento.

Entendí que hay que ser romero siempre para que no se te haga callo el alma, que don Quijote cabalga solo por la Mancha y que de ser piedra quería serlo de camino o de arroyo.

Nos precedía en las manifestaciones, nos lo ponían en los conciertos, llenaba las fachadas… curiosamente murió fuera de España. Era fuerte, arrebatado, pasional escribiendo, mucho más cuando dejó el soneto y las demás estrofas de la moda de su generación.

Esta tarde he tenido una buena ración de cabronina ceutí ,  como diría mi amigo Juanjo y este poema me ha venido a la cabeza:

Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos…
y sé todos los cuentos.


Sexo en Nueva York

octubre 1, 2011

Hace más de diez años un amigo especial, con el que cenaba una vez al mes y nos contábamos como nos iba la vida me habló de esta serie. Decía que me imaginaba en ese mundo con mis amigas elaborando y elucubrando mientras la ciudad y las circunstancias nos devoraban  a nosotras… Él la veía en un canal de pago y el titulo “Sexo en Nueva York»  no me seducía nada.

Tres o cuatro años más tarde una amiga me contaba las maravillas de un consolador que había promocionado esta serie..

Fue Maria, enganchada , quién se grabó todas las temporadas con todos sus capítulos y se la presentó a Mercedes, que al poco  tiempo vivía, dormía y soñaba con la serie que comentaban en nuestras reuniones semanales.

Mi hijo me habló de ella, y yo sin conocerla le dije que no tenía nada en común con neoyorquinas de treintaitantos, que se gastan una pasta en zapatos y no tenían tripa.

Tuvo que venir mi tele nueva, mis ganas de arrinconarme en el sofá para asomarme a la serie.

Y pasando por alto los manolos, el sexo fácil de algunas, las mojigaterías de otras,.la facilidad de escribir de la protagonista  algo me contagió las ganas de verla…

El capitulo donde se aborda la maternidad, la realidad de abortar o no, me llenó de empatía  femenina, por no hablar del descubrimiento de una de ellas de un cáncer de mama y las sesiones de quimioterapia, pasando por pérdida de pelo y  el dolor mucho,  dolor…. Aquello era sororidad, neoyorquina, pero sororidad al fin y al cabo…

Empecé a verla como me gusta ver el mundo, con ojos nuevos. Las tribulaciones del amor, sus complicaciones y sus demonios, sus bendiciones, sus contradicciones y sus alegrías… Y ellas allí apoyándose en cualquier circunstancia., mujeres luchando por su lugar y por su derecho a andar libres. Como ocurre en cualquier lugar de la tierra.

Eso pasaba en la Gran Manzana pero estoy segura  y sé que también pasa en la ciudad de los contrastes.

 

 

 

 

 

 


Mareas verdes

septiembre 21, 2011

No me gusta que haya recortes en educación, no entiendo que los haya en sanidad, aunque sé que andamos en crisis.

Cuando era mucho más joven y luchaba por el sí de una Constitución que han cambiado sin preguntar,  decía aquello que un Estado se le reconocía por su educación y por su sanidad. Y es algo que los años y las mediocridades no me han cambiado.

Entonces creo que pensábamos en Suecia, en Cuba o vete a saber qué pais que le daba importancia a tener a sus compatriotas educados y con la sanidad cubierta. Después leí a Zoe Valdés e incluso hicimos una campaña de jabones y aspirinas para Cuba. La sanidad sin una farmacia tampoco sirve de mucho, Como la educación sin maestros, sin libros gratuitos y sin transporte.

Incluso sin conciliación de la vida laboral para las mujeres, los hombres normalmente la tienen conciliada.

Siempre me he sentido orgullosa de ser española, de que cualquiera podía acudir a un centro de salud y ser atendido, que cualquier niño o niña, más o menos luchando por ello, al final podía estudiar y andar escolarizado. Eso definía mi pais como avanzado y diseminaba el fallo de  los altíisimos sueldos a sus gestores y sus meteduras de pata.

Hoy se despide Zapatero del Congreso, a mi siempre me gustó, me gusta también Rubalcaba. Es cierto que dentro del partido hay gente que no me gusta, demasiada gente quizás, demasiados arribistas que no se paran a pensar en quién no llega a fin de mes. Demasiada gente  en el partido que no sabe ni quiere ni le interesa el terrible trasfondo de mi ciudad…

Me duele España y me duele el PSOE, pero no puedo hablar mal de ellos, porque son la patria y la madre, la raiz y el principio. Me duele aún más que me duela. Hay mucho dolor que callo, como casi todos…

Sólo un estado que cubra la educación y la sanidad es   un estado avanzado y solidario.

No me gusta Rajoy.


Acuarela

julio 23, 2011

Todos los días trazo palabras en el aire, no hay paseo, cola, manifestación , atardecer que no le ponga literatura y piense en contarlo.

 Me gusta ver como riegan el Parque de los Enamorados (Jardines del a Argentina) por aspersión mientras dejo que me moje un poco y recuerdo a Carmen Maura en la Ley del deseo.

En la cola del paro pueden pasar horas, horas que relleno mirando a la gente, la mayoría mujeres, la mayoría musulmanas, los hombres son más impacientes, cogen números, salen a fumar, miran,  preguntan al vigilante que los atiende con ese código secreto entre varones y se van. La mujeres esperamos, sonreímos a los bebés, hasta nos contamos las penas y alegrías que nos dan los hijos… Luego cuando tu número suena en la pantalla entras:  hay un funcionario cansado, triste, preocupado que te sonríe entre papeles, que intenta ser humano mientras los gritos, la burocracia y el sistema nos devora a todas.,.,

El Registro del Ayuntamiento lo han trasladado a la Plaza    de Colón , es un caos,  ya no daña la imagen del Palacio de la Asamblea. Allí   también guardo cola pensando que los españoles hablamos demasiado alto, que los espacios son demasiado pequeños y que sobran vigilantes en todo sitios. Me alegra no fumar. Pero lo echo de menos todos los días.

La Feria se acerca, nuestras Fiestas Patronales. Este año es obligatorio oír rumbas y sevillanas. Me angustian  las directrices en lo lúdico, sólo de pensarlo se me eriza la piel, quizás no me vista de flamenca por un año. Sólo  hasta que pase  este absurdo toque de queda  andaluz que ha impuesto un asesor, director general o viceconsejero… que hace mucho que  me pierdo en los cargos… “a bailar, a bailar, a bailar  sevillanas por decreto.”

Todos los días trazo palabras en la mente que colorean de  arco iris la cotidianeidad de los días grises. No es fácil, pero  no hay más remedio


La estación

mayo 25, 2011

No os lo conté pero la sede de Digmun se trasladó de lugar. La Consejería de Asuntos Sociales a principios de año nos cedió un local más grande en un barrio de la ciudad.

Al barrio lo andan rehabilitando, allí está la antigua estación del ferrocarril y se guarda una vieja locomotora en uno de sus viejos andenes. Aquel tren viajaba de Ceuta a Tetuán en el siglo pasado, me imagino su lento serpentear por la Carretera Nueva hasta llegar a la frontera y seguir cubriendo el trayecto en una hora, con viajeros, mercancías y animales…

Seguro que el barrio conserva en su impronta aún lágrimas de madres y novias que despedían a sus hijos para luchar en la guerra de África, abrazos  alegres viéndolos llegar, historias de amor rotas, esperas infinitas en ese edificio verde y blanco, desesperación, huidas, leyendas… todo lo que puede esconder una estación de ferrocarril del siglo pasado.

Alguna Penélope con su bolso de piel marrón, alguna sombrilla de paseo, algún guante de cabritilla perdido, el enamoramiento de la juventud…

El barrio vive ajeno a su propio romanticismo, sus habitantes andan  en pijama, las chimeneas de Endesa cubren de gris el aire sin guardar los tiempos de vigilia.

Pasean los perros con sus dueños, sin saber muy bien quién a quién , las palomas y los gatos toman el espacio de los raíles fantasmas.

El silbato del tren susurra el sueño de los indigentes que se esconden por algunos de los andenes, la vieja locomotora duerme en el sueño de ser rehabilitada, el aire expande la certeza  de carboncillo gris…


Un domingo como otro cualquiera

febrero 28, 2011

 

 

Nos pusimos en cola, me divertía ver a Manuel haciendo cola mientras me decía que era una actitud clientelista hacia el Gobierno de la Ciudad.  Estaba allí eludiendo a los cámaras de televivas,  oyendo a la gente hablar de cuplés y de pasodobles. Acompañándome.

Hacía sol, febrero con su fama de loco nos regalaba una falsa primavera, que agradecíamos en la plaza del Pueblo Marinero mientras comíamos mejillones.

Isa y Germinal  andaban vestidos de Cruz Roja , trabajando. Paco Sánchez, nuestro querido historiador , no perdía compas ni letra de lo que decían las comparsas en el escenario.

Muchos vecinos y vecinas allí, compartiendo coplas y mejillones.

Hacía cuatro años que   preparábamos una campaña electoral, recordé sin nostalgia. Manuel elucubraba en silencio los últimos preparativos de su boda.

El auditorio de Siza se había inaugurado tres días antes, testigo fiel de la belleza  humana y  el derroche de los políticos.

La Consejera de Asuntos Sociales había dimitido por unas declaraciones desafortunadas, la nueva era una amiga de antiguas batallas.

El norte de África saltaba en revoluciones porque era   el momento de cambiar, de pedir, de exigir y gritar justicia. “cada pueblo tiene su ritmo,.”. cuántas veces me había repetido esa frase ante las revoluciones de mujeres…

A Manuel se le antojaron unos pulpos con mayonesa y abandonamos el lugar para ir a buscarlos.

Arreglando el mundo subíamos por la cuesta de La Legión.

 


«Que el soneto nos tome por sorpresa»

febrero 19, 2011

 

Así sin darme cuenta ha vuelto a asaltarme la belleza.

En forma de soneto, con acordes del siglo de oro, con el regusto a la comedia nueva, con capas y espadas, corrales, caballos… amor…

 

Absolutamente bello.

 

Estallandome en el alma y repartiendose por la piel…

 


Terapias

febrero 5, 2011

 

Me he apuntado a terapia para dejar de fumar. Hay unas listas de esperas tremendas para que te admitan, pero en mi caso el neumólogo me enchufo y directamente con el grupo .

 

Hace mas de un mes que dejé de fumar, pero mi médica de cabecera, una señora seria con bastante mala uva cree que debo ir puesto  que recaeré, “ya que mi dependencia al tabaco es muy grande” yo intento explicarle que es mucho más grande mi dependencia hacia la vida. Ella no confía en mi, tiene cara de no confiar en nadie, ni siquiera en ella.

 

Así que me vi en un circulo humano, con un médico exfumador conduciéndonos sobre los males del tabaco, presentándonos  ante una docena de desconocidos nuestra experiencia con él, nuestra  relación amor odio, las veces que nos hemos planteado dejarlo y las veces que nos ha ganado la batalla.

 

Nos miden la toxicidad que tenemos en el aire, en nuestro aire, nos pesan, nos presentamos como en los talleres de autoestima y empoderamiento, hacemos bromas, unos son groseramente sinceros, otros tímidos, algunos les duele hablar… todos y todas tenemos  miedo a morir, todos y todas les hemos visto las orejas al lobo en menor o mayor medida.

 

“Hoy no fumo” es la frase que debemos repetir al levantarnos y yo recuerdo en las películas los diez pasos de alcohólicos anónimos.

 

Nos mandan deberes para casa.