Resistiré

diciembre 4, 2011

Quien me conoce sabe que la victoria del Partido Popular en estas elecciones no me ha hecho mucha gracia.

No me ha hecho gracia pero era inevitable. Bastaba darse una vuelta por la ciudad para oír sapos y más sapos contra Zapatero, su política, la crisis.., demonizado totalmente y esperando que un Rajoy, tan soso él, tan predecible…, fuese  un salvador para el País.

Viví la jornada electoral con tristeza, sabiendo lo que iba a pasar y desperté aquel lunes 21 de noviembre haciendo lo que últimamente hago: enseñar español, lengua y matemáticas, a un grupo de jóvenes y jóvenas que viven en esta ciudad pero pertenecen a esa tierra de nadie de lo indefinido, de los “derechos se pierden en el estrecho” y de la utopía de la escolarización.

Quería hablarles del milagro de la democracia y esas cosas, de la importancia de votar ante  seres humanos que por ahora no tienen derecho a hacerlo ( y no se si alguna vez lo tendrán)  pero me perdí en la pronunciación de las vocales que ya sabemos lo complicado que es para los árabes diferenciarlas. Mucho menos de lo que  para mí es diferenciar las es francesas. Y se me fue el tiempo.

Había ganado el partido popular pero el mercado tenía el mismo soniquete de lo cotidiano, los loteros cantaban los números con sus adjetivos y sus nominales mientras yo me empeñaba en comprar buenas setas un otoño que no ha llovido lo suficiente. Y me llenaba de valor para cruzar la línea del pescado sin recordar a mi padre.

Nada había cambiado, la gente decía que ahora se podría fumar en los bares, que los maricones no se casarían y que de abortos nada. La gente que gritaba todo eso  en el mercado pensaba que era algo bueno.

Recordé que había  sobrevivido a un gobierno de Aznar, al gobierno del Gil en mi ciudad, a una crisis económica cuando Felipe, a las hombreras y el pelo cardado de los ochenta, a la pequeña , dulce y marinera, a tantas historias….así que compré el pan y me subí al autobús recordando una Ali Mcbel que se cantaba por dentro.

 

 


Reflexionando

mayo 23, 2011

 

(la foto es de Germinal Castillo)

Estoy triste, reviso las fotos del 15 M ceutí, magnifico reportaje de Germinal,  para que el calor  de esa tarde me acompañe en este momento de frío , desconsuelo, ansiedad…

Es evidente que la izquierda de mi país ha metido la pata. Ha metido demasiadas patas en demasiados lugares equivocados y no ha estado bien, por eso los que siempre le votan han dejado de hacerlo. Han pasado factura de la manera que pasa factura el votante de izquierdas llenando las urnas de papeletas en blanco  o dejándolas vacías. Haciéndose notar por su ausencia.

Habrá quien piense que en mi ciudad el Psoe ha ganado puntos, y es verdad, ha subido un escaño, ha tenido un puñado de votos más que hace cuatro años. Pero no me sirve ese fracaso mediocre, esos tres frente a los dieciocho del Partido Popular. No es ninguna victoria, y quien lo crea es que jamás ha soñado con tener el Psoe en el lugar que se merece en Ceuta. Hemos perdido también aquí.

Hemos hecho mal la política, los planteamientos, los sueños, las ideas. Hemos trazados caminos por donde la gente no podía andar, hemos vendido, especulado, hipotecado, creyendo a los charlatanes que nos ofrecían remedios mágicos ante  difícil  realidad.

La izquierda se ha perdido, nos hemos ido perdiendo todos y todas, se ha metido en el laberinto del liberalismo económico quebrando la base de cristal de nuestra economía.

Tenemos que sentarnos. La izquierda debe sentarse y hablar, con humildad, ideas y entusiasmo. Con la certeza de que nos sobran defectos pero también ganas para cambiar el mundo, que nos equivocamos más que nadie, pero somos capaces de reconocerlo y remontar porque creemos en la igualdad, la solidaridad y la justicia.  Porque debemos creer.

En mi ciudad la mayoría aplastante del Partido Popular volverá a llenar las calles de flores efímeras y de obras faraónicas, seguiremos separando el centro de los barrios y la ciudad de los contrastes seguirá siendo pequeña, dulce y marinera, además de azul, absolutamente azul, plagadita de gaviotas.

Si conocéis alguna isla donde emigrar los próximos cuatro años ruego correo urgente a mi emeil.

 

http://www.youtube.com/watch?v=XcsL-CBQzMs

 

 


Cotidianeidad

octubre 16, 2010

 

Ayer compre “volaores” frescos en la plaza. Ver esos peces azules, con  alas, ojos redondos de pájaros expuestos en la pescadería me resultaba extraño. Mi pescadero me miraba con paciencia tolerante mientras le pedía un kilo y le explicaba que a  mi madre le encantan esos pescados frescos. Los fue decapitando y despojándolos de las alas, convirtiéndolos  en material comestible sin  una cara que te mire.

Me gusta el olor del pescado fresco.

El pescadero me relataba lo bueno que están los bodiones en un “emblanco”, cómo su carne prieta y blanca de pez de roca hace que la sopa de pescado ceutí por excelencia sepa a gloria.

Estaba contenta, los mineros chilenos salían lentamente de las entrañas de la tierra, vivos y sanos, el mundo paraba sus días de míseros afanes para hermanarnos en la alegría. En lo que somos capaces los humanos si andamos de buenas para llenar la vida. Me sentí orgullosa de ser humana.

 

En la dársena, siguiendo el rescate  por la radio y leyendo a Angeles Caso sentí una profunda pena por cómo ha tratado la historia a las mujeres, algo sabido, pero no por ello menos doloroso: cada vida perdida por tener que elegir, cada impulso abortado, cada mujer anulada… decidí que Erasmo,   Fray Luis, San Agustín, Lutero, no entrarían en mi espacio de pensadores…. Me dolió  por Fray Luis, me gusta su poesía.

 

La radio hablaba del abucheo que aguantó Zapatero el día de la Hispanidad por parte de un grupo de derechas, pensé que nosotros los de izquierdas sin ser tan patriotas de salón somos incapaces de reventar un acto cuando se anda homenajeando a los muertos por España, aunque esos muertos tenga el color que sea. Me pareció triste, muy triste. Ellos que enarbolan banderas no guardaron el respeto por los caídos.

 

Mientras mi  partido convocaba una reunión para elegir una nueva Ejecutiva, la prensa se había encargado de avisarme lo que ellos no habían hecho.

 

Pensé que llevaba “volaores” a mi casa y mi madre sería feliz.

 

 

 

 

 

 

 


Caos

septiembre 21, 2010

Rajoy anuncia que vendrá a visitarnos este otoño ante las demandas de Marruecos, siempre reiterativas, siempre veraniegas, siempre enésimas, él decide arroparnos para que nos sintamos españoles. Menos mal que los ceutíes y las ceutíes somos españoles a pesar de Rajoy, de las banderas gigantescas y de la necedad de muchos.

Yo no voy a defender mi españolidad, al igual que no defiendo mi feminidad, se nota, está , es palpable. No elegí, me vinieron dadas por herencia, por casualidad o por azar, nací mujer y española en el Norte de África. No voy a pronunciarme sobre la españolidad de Ceuta al igual que ningún cordobés lo haría por la españolidad de Córdoba ( ciudad que adoro)

Los inmigrantes del Ceti, a los que detuvieron por manifestarse en la calle, por pedir salir de esta espera terrible amenazan con amontinarse en el Centro, mientras las pateras de juguete siguen llegando a nuestros muelle con hombres y mujeres desesperados, algunos sobreviven, otros mueren en el mar, en ese cementerio que se ha convertido el Estrecho.

Sarkozy expulsa a los gitanos rumanos  y a la gente le parece bien, incluso mi partido no se pronuncia en contra de algo que profana los derechos humanos, la esencia de la izquierda.

Viene a verme un hombre que para conseguir la residencia de su mujer tiene que pagar los gastos ocasionados en nuestra sanidad pública: cuatro partos…

Los periódicos anuncian lo caro que nos sale atender a pacientes extranjeros… y la gente cree que mejor no atenderlos… que no tenemos sitio ni recursos, que ya está bien.

El estado del bienestar se resquebraja  en sus pilares de solidaridad mientras  nadie tiene ganas de hacer frente a lo que realmente anda ocurriendo…

No me sirve un modelo de sociedad que recorta a los débiles, a los inmigrantes, a los desheredados, a los  gitanos, no me sirve…

Esta no es mi Europa.

En medio de este caos mi partido nombra un nuevo asesor para la portavoz socialista, a menos de un año de las elecciones, en plena crisis, en época re recortes.

Que se pare el mundo que yo me bajo.


Socialistas

julio 1, 2010

 

«Sois socialistas no para amar en silencio vuestras ideas ni para recrearos con su grandeza y con el espíritu de justicia que las anima, sino para llevarlas a todas partes»

En la Asamblea del PSOE  de hoy alguien recitaba las palabras que hace más de un siglo pronunciaba Pablo Iglesias. Palabras que nos acompañan a los que tenemos el carné antiguo del partido,  palabras que tienen mucho que ver con las ideas del cristianismo: Cuando uno de los apóstoles pregunta a Jesús de Nazareht “ Maestro cómo sabremos que son cristianos”  Él responde “por sus obras los conoceréis”.

Supongo que es así, el cristiano, la cristiana  y en este caso el socialista o la socialista se reconocen por sus obras.

Si eres socialista no puedes entender la distinción de clases, ni la marginación por ser de otra raza u otro credo, no puedes creerte superior a nadie porque el espíritu de la igualdad y la justicia es lo más importante en tu vida.

Una socialista o un socialista  es incapaz de gastar fortunas en su apariencia física cuando sabe que un compañero o compañera no llega a fin de mes. Es incapaz de mirar a nadie por encima del hombro y jamás, jamás explotará a una mujer en el servicio doméstico.

Un socialista o una socialista  no  compra ropa de marca cuando sabe que ese comercio es a costa de niños explotados en el tercer mundo. Renuncia a una vida cómoda de no pensar de dónde vienen  las cosas y se preocupa por saber si lo que consume es honesto.

Los socialistas y las socialistas son buenos compañeros, saben que la O de obreros de la siglas de su partido quiere decir compañerismo, ayuda y manos para ser solidarios con aquellos y aquellas que venden su trabajo a cambio de dinero. Están para ayudar, para no permitir injusticias y hacer saber  que todos los seres humanos somos iguales.

El puño en alto con la izquierda, el saludo de “salud compàñeros” es una manera de aferrarse a las ideas , de agarrar la suerte y desear felicidad, no es una pose, como tampoco  lo es “La Internacional” que cantábamos cuando éramos más jóvenes.

Si queréis conocer a un socialista o a una socialista sólo tenéis que mirar cómo se comporta en su quehacer diario. Son tan visibles que el carné, las posturas, las fotos y los atrezzos sobran.

Por sus obras los conoceréis”.


1 de mayo

mayo 2, 2010

 

Marruecos se descubría a las dos de la tarde con una primavera estallando en el verde y el amarillo de los pueblos mediterráneos.

Mientras subíamos y oía a Carmen decir mil veces qué bonito, como la mujer que es, que añora los campos de su tierra.

Yo miraba el mar que se perdía en un azul perfecto de un día de poniente.

El paisaje no tiene desperdicio: ves marismas, caballos, ovejas, dromedarios y todo lleno de colores,  dejas en cada curva  a la mujer dormida tras de ti.

Los molinos de viento me recuerdan a Tarifa, siempre pienso que es verdad que rompieron el Estrecho al pasar y dejaron dos mitades simétricas en dos continentes distintos.

Desde allí el Norte está muy cerca, demasiado cerca, nosotros nos adentrábamos en el Sur, buscando el mar nuevamente…  esta vez el Atlántico.  Queríamos ir a Tánger,  pero la carretera y los despistes de Manolo nos condujeron hacia Assillah… La ciudad nos regaló un pescado fresquísimo, el añil y el blanco y una Medina que me devolvía a los pueblos andaluces… todo era mágico, el olor de la teterías, las piedras semipreciosas, las sandalias de piel y de colores…, el regateo…

No encontramos con un periodista ceutí, los periodistas ceutíes son  como los japoneses que siempre andan en todos lados.

Cargadas con sandalias y collares de falso coral volvíamos a Castillejos, el pueblo fronterizo con mi tierra.  Allí la vida bulle en el comercio, y hay tanta densidad de gente que te sientes arropada.

En el mercado había lombardas, que me extrañó y aguacates…, las fresas rojísimas  las fue cogiendo Carmen, un gato robaba sardinas , las especias se mostraban  haciendo una amalgama plástica de colores y olores diferentes.

Los dátiles competían con las pasas y las telas mezclaban el dorado y la plata en sus dibujos… Gente de Ceuta comprando imitaciones  de todo.

Mujeres jóvenes paseándose sólo por el placer de ser vistas…

La noche nos sorprendió en la frontera.

Habíamos salido de manifestación a mediodía.  Tuve al grupo de batuka haciéndome bailar, mientras el sol nos hacía sudar por el Revellín.

La Ejecutiva de mi partido apareció pero se fue pronto, no anduvo ni cinco minutos con nosotros y nosotras.

 

 

 

 


Primavera de 1931

abril 14, 2010

 

 

Tendrían azahares los naranjos del Revellín, aquel día de Primavera de 1931.

 Me imagino la gente corriendo. Las mujeres de la fábrica de conservas del pescado, las que apilaban naranjas durante horas, las modistas de ropa del ejercito… Alguien les contaría que la República volvía a España, y a Ceuta, que siempre es lenta,  seguro que vía morse algo llegaría…. a lo mejor, mientras corrían para acudir a la puerta del Ayuntamiento y ver esa bandera tricolor, con el rojo de la sangre, el amarillo del sol y el violeta de la mujer ondeando con el viento de levante, se iban contando que a partir de entonces podrían votar, ellas, las mujeres. Y votar es tomar decisiones, y elegirse entre ellas y legislar… Algunas se sonrojarían al saber que podrían casarse sin pasar por la Iglesia, divorciarse y ser libres. Las ilustradas les dirían que tenían derecho a la educación y las sindicalistas a cobrar lo mismo que cualquier hombre.

Las imagino corriendo con alpargatas, vestidos de percal, jóvenes, pensando que quizás todo es pecado pero que merece la pena pecar una primavera que amanece violeta en Ceuta.

Que se puede invertir el orden de la Historia porque hay ganas e ilusión.

Seguramente estaban mis abuelas, la una con veinticinco años, dos hijos y viuda, desertora de las conservas del pescado de aquel día, la otra con algunos años más, con más hijos y un marido colgado de su brazo desatendiendo su taller de  costura.

Probablemente  se reconocerían como trabajadoras y explotadas, como ciudadanas de segunda con  la obligación de luchar por la familia pero no de tomar decisiones en las urnas.   Quizás esa mañana se abrazarían en medio de la plaza como hermanas.

La República traía bordada en su Constitución un montón de derechos humanos, separaba la iglesia del estado y decía que ante la Ley todos y todas éramos iguales.

Mis abuelas llevarían azahares en el pelo y avanzarían por el Revellín dejando un aroma de alegría.

Aquella primavera mi tierra fue feliz


«Donde entendernos sin destrozarnos…»

enero 28, 2010

 

La entrada de ayer la colgué justo después de salir de la Asamblea  del PSOE en mi ciudad. 

Mi cabeza era un batiburrillo de ideas que  tenía que dejar asentarse antes de poder explicar nada.  Por eso, la canción que en su día escribió Victor Manuel era la mejor manera de haceros llegar cómo me sentía.

Esta mañana tenía un correo de una militante, admirada y querida por mi,  que me hablaba de unidad, de creer, de volver a intentarlo…

Pensé en el compañero que hablaba de hacer catarsis, de cómo las palabras le salían atropelladas despùes de más de un año de silencio. Y cómo el discurso de Carracao, extenso, extensísimo, me pareció acertado.

No soy gregaria, me cuesta adaptarme a las disciplinas de cualquier organización, un individualismo de pensamiento desbordado adquirido desde siempre me impide aceptar las ideas sin más. Tengo el espíritu español que habla la canción, o quizás sea el espíritu de todos los seres humanos.

El caso es que durante todo el día, mientras miraba, leía  y pensaba, recordaba que es el PSOE  quién llevó al Senado  la Ley Integral contra la violencia de género, la desdeñaron los gobernantes de entonces y se aprobó en cuanto estuvieron los socialistas en el poder.

Fue el PSOE quién aprobó la ley de igualdad. La de dependencia. Quién creyó que el matrimonio entre humanos del mismo sexo era posible.

El PSOE elaboró una nueva ley del aborto, aun sabiendo lo complicado que es hacer esto  en la sociedad española.

Rubalcaba hablo de Vic, y Zapatero lo apoyó, recordándonos que todos somos iguales. Y a mi, que llevo luchando por empadronar a los que nadie quiere hacerlo se me llenó el alma de orgullo de ser socialista.

No, no somos perfectos, ni siquiera somos un bloque de pensamiento único, pero creemos en los seres humanos e intentamos hacer que la sociedad sea más justa, somos críticos con nosotros, heterogéneos, complicados y ricos: somos socialistas.

No voy a olvidar a los doce malditos, que fueron trece, seguiré siempre pidiendo por ellos, exigiendo su readmisión, que se les haga justicia…

Pero quizás es el tiempo de empezar a construir, de trabajar juntos de” buscar cielos mas estrellados”

“de sentarnos y conversar…”

 


No pudo ser

enero 10, 2010
XLI
Tú eras el huracán y yo la alta
torre que desafía su poder:
¡tenías que estrellarte o que abatirme!…
¡No pudo ser!
Tú eras el océano y yo la enhiesta
roca que firme aguarda su vaivén:
¡tenías que romperte o que arrancarme!…
¡No pudo ser!
Hermosa tú, yo altivo: acostumbrados
uno a arrollar, el otro a no ceder;
la senda estrecha, inevitable el choque…
¡No pudo ser!

Rosa roja, muñeca violeta

enero 4, 2010

 

  

 

Esta tarde al llegar a casa mi buzón estaba lleno. Normalmente lo llena la publicidad y la correspondencia del banco, pero hoy no, hoy tenía la nueva edición de “El socialista” (el periódico del PSOE) y una carta de Mujeres Vecinales.

Encontrar a la rosa roja junto a la muñeca violeta me ha hecho sonreír, las he imaginado durante más de cinco horas juntas en un espacio tan pequeño, convergiendo después de distintos caminos: una venía de Madrid, de Ferraz,  la otra de Ceuta, de la Federación Provincial de Asociaciones de Vecinos  para acabar descansando en el buzón de un portal de un barrio.

Distintas manos, distintas palabras que andan con estos símbolos por bandera hasta llegar a mí.

Si tuvieran alma propia,  siempre creo que las palabras y los símbolos,  a  su manera, la tienen, qué le habrá contado la muñeca violeta  a la rosa roja, qué peticiones, reproches, promesas le habrá dejado en una de las páginas de la revista…

Y al revés: qué habrá exigido la rosa  roja a la muñeca violeta , qué historias le habrá vuelto a contar para que no ande desmemoriada, qué planteamientos de la Ley Integral, qué voces mudas le habrá exigido volver a oír  en el reverso del sobre?

Al sacarlas del buzón pesaban atrozmente: llenas  de luchas de poder, laberintos, guillotinas, conspiraciones feroces, batallas  internas, traiciones, dolor, impotencia…

Ambas estaban cansadas, no de viajar, ni de esperar juntas en el buzón sino de cómo se ha utilizado  su imagen, algunas veces, para actuar en contra de lo que ellas creen.

Con suavidad, porque son figuras que amo,  ya que representan ideas y compromisos en los que creo, las he abierto.

Ninguna me ha deseado feliz año.

La rosa roja  me informa del partido.

 La muñeca violeta de la convocatoria de  una Asamblea después de dos años. ..