El día despúes

cometas

Me costó levantarme, me había ido tarde a casa después del catering y de dar capotazos a mansos y bravos, incluso comprobar como miraban desde el burladero y algún que otro abandonaba la plaza. ….

Tenía tantas emociones impregnadas en el alma, tanta alegría, tantos nervios, tanta felicidad que seguía mi espíritu dando saltos cuando me encontré en la cama. Un batiburrillo de improntas de parroquianos, algunas buenas, otras regulares  y un par  terriblemente mediocre me iban despertando en la madrugada.

La ducha fría y el café negro me reconcilió con el mundo, unos vaqueros, una camisa blanca, sin pintar y perfumada me fui a la sede.

Me esperaba una mujer de cara dulce, para apuntarse a clases de español, la oí, fotocopié su pasaporte, le deseé feliz Ramadán y me dispuse a mirar el correo… apareció otra pidiendo ser admitida, así que vuelta a fotocopiar y a anotar nombres…

Vino un hombre con un carro de bebe, ropa y me dijo que era de una Cofradía, que siento no recordar el nombre. Agradecí el regalo, lo coloqué en un lugar discreto…

Apareció Rocío, la monitora de español, buscó las fichas de sus mujeres, preparó la documentación mientras yo intentaba localizar a Carmen, a Dimple y a Paloma porque no sabía muy bien si andaban en el Centro Penitenciario, en el Centro de menores de reforma o en el Centro de menores inmigrantes… después de algunas llamada las localicé en los tres sitios, cada una en uno. Que se pasaran que tenían que firmar el seguro.

Una madre vino llorando con un folio impreso sobre el mal de su hija de catorce meses  que no entendía y un diagnostico del médico que tampoco entendía, la dejamos hablar Rocío y yo durante veinte minutos y mi compañera la anotaba para que aprendiera español.  Mientras yo le decía que no se preocupara que su hija sólo tenía intolerancia al gluten, es decir que no le diera pan, que las papillas de  maicena y crema de arroz… Llamé a Lola, nuestra intendente de ayuda humanitaria, y en cinco minutos gestionó los cereales, la leche sin lactosa y el hierro que la niña había perdido. La mujer sonreía mientras nos decía que traería harera y chuparquias…

Una madre de acogida de ucraniano vino a firmar por su hijo y nos contó que en el orfanato no tienen baños en condiciones. Le dije que quizás hagamos una cena o una gala tipo mujeres de antes para sacar fondos, que ya veríamos.

Una madre soltera con dos hijos me pidió un lugar para que su hijo mayor estudiara y un carro para su niña pequeña, se llevó el de la Cofradía y me hizo hacerle un currículo por si alguien quería una mujer para limpiar la casa…

La Ser radiaba los discursos de los premiados del día anterior. Entonces Rocío se volvió, “oye”, me dijo, con su acento barbateño, “que no hemos hablado de la medalla de ayer”

“Es verdad”, le dije”anda vámonos que son las dos, a ver si pillo sardinas a buen precio que me apetecen asadas”. “Venga te acompaño y compro para hacer un gazpacho, oye ¿quedarán boquerones?”

9 respuestas a El día despúes

  1. Milano dice:

    ¡Esto era la base de la pirámide! Lo que inyecta endorfinas y retroalimenta el alma… Se nos olvida, pero esto que describes es precisamente el germen de los estados.

    …los de los capotazos a mansos y bravos, muy descriptivo. Je, je, je.

  2. ALICIA dice:

    Me ha encantado la entrada de hoy, me hubiera gustado poder acompañaros pero no pude, os dejo mi particular homenaje a vuestra asociación…

    http://unahistoriadeamor.spaces.live.com/blog/cns!EEE667E741FFD9B6!4132.entry

    Besos,

  3. Africa Puente Cristo dice:

    Milano gracias, como siempre andas ahí.

    Alicia, mi tocaya, que pechá de llorar me he dado. Hija que cosas dices de mi, si soy una bruja, si no me quieren por roja y por dejar Mujeres Vecinales. Que hay quien no me saluda.

    Claro que me acuerdo de tu abuela, siempre fue una de las nuestras, claro que si. Tú te vistes de rojo por ella, y yo cada vez que voy a algo del partido me pinto los morros de rojo, como hacía ella.

    Pensaba que no te acordabas que fui un chaleco rojo(Cruz Roja) en Calamocarro, fue una época muy feliz en mi vida.

    Yo no soy ningún ángel, tú si, tú me buscas la leche, me solucionas problemas y siempre estás, desde tu jerarquía de mando bajas a la realidad de los más pobres. Tú eres un ángel.

    O mejor, todas somos hijas de Lilith que abandonamos aquel paraiso y nos fuimos a echar una mano a los que menos tienen.

    Gracias por estar.

  4. Paula Medina dice:

    Es la primera vez que escribo en tu blog. Me ha impactado mucho tu relato de ´el día después´. Conozco bien lo que hacéis en la asociación y de la lucha diaria que desempeñáis mujeres como vosotras, ceutíes o no… Las medallas están bien, pero vuestra labor va mucho más allá de reconocimientos y bendiciones, sean honestas o no. Quiero felicitaros, no por la medalla, sino por entender que el mundo necesita más mujeres y hombres como los que forman parte de Digmun, y por la valentía y el tesón con el que intentan transformar la realidad de muchas mujeres y niños en la compleja pero rica sociedad ceutí. Mucho ánimo en vuestras pequeñas y grandes batallas cotidianas. Felicidades Digmun, este, y todos los días después, son días para celebraros.

  5. Veronique dice:

    Ángel hacedor, las palabras que Alicia te dedica son totalmente ciertas y merecidas.
    Mucho ánimo para seguir adelante. Las medallas están bien, pero el que te la otorga no viene a ayudarte cuando tienes un problema, no te escolariza al niño, no te proporciona pañales, no te ofrece una profesora de español a tiempo completo… Sois muy necesarias y espero que nunca os falte la sonrisa con la que siempre acogéis al que llega a veros o a pediros ayuda.
    ¡Felicidades a DIGMUN!

  6. caberna dice:

    Desde la distancia, uno no conoce lo que hacéis, no puede valorar sino a través de los comentarios de los demás y de tus relatos la gran batalla del cada día.
    Cuanto más me cuentan, más se engrandece vuestra altura.
    Me quedo sin palabras, sólo me sale otro “enhorabuena por vuestro trabajo” y un “gracias en nombre de los que menos tienen”. Y lógicamente tú tienes mucho que ver en todo esto.
    Mi abrazo emocionado.

  7. alcoro dice:

    Pude ver a vuestro grupo unido tras recoger la medalla. Con alegría que desbordaba autenticidad, aunque algo contenida; pero es que os ví justo despues de los largos discursos que son capaces de ahogar cualquier euforia. No pude evitar pensar, que yo también estuve en un grupo que me parecía auténtico. Y luego, despues de recibir la misma medalla, se fué desmoronando por el personalismo de unos y la autocomplacencia de otros. Despues de leer esta entrada, se que no os pasara a vosotras.

  8. Africa Puente Cristo dice:

    Gracias alcoro, no nos puede pasar, hay demasiada gente que depende que no nos pase. Digmun es una ong, no tiene nombres especiales, ni grandes, ni mejores, hay mujeres y hombres que trabajan en ella. Unos se irán, otros vendrá pero lo importante es la labor no quien lo hace.

    Por eso me fui de donde te fuiste tú.

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