Recordando al GIL

 

    Hace tantos  años…

 De pronto sin darme cuenta le he hablado a Carmen de Mizzian, de aquella época del Gil, de la trásfuga Susana, de la impotencia que sentía hacia aquel nuevo Gobierno que se adueñaba de Ceuta.

Sampietro fue para mí como José Bonaparte para los españoles, algo impuesto. No me paré a mirar su trayectoria política, no pensé en su  ideología, sabía que era de fuera y era alguien que no amaba ni  conocía nada de aquí y Jesús Gil le otorgó el virreinato.

Me sentía invadida.

La gente lo votó , ahora nadie votó al Gil pero sacaron mayoría , no a él, sino a la promesa de Gil de poner Ceuta tan bonita  como Marbella, o lo que la gente entiende por hermosa… Censuró periódicos, organizó enormes colas para entrar en el Ayuntamiento, donde después de horas de esperar y rellenar quién eras, hacia dónde ibas y qué demandabas,  pensabas que te habían arrebatado tu tierra.. .

Quitó a los pobres de la Gran Vía ( Alcalde Sánchez Prados) , no sé qué pasó con ellos, sé que desaparecieron. A algunos los vi meses después deambulando por el puerto con el pelo al  cero.

Nos prometió un Casino en el  Monte Hacho y un Hotel flotante en la  Playa de  la Ribera. Pagaba a jardineros para la ciudad que no la  habían pisadonunca…

La gente tenía miedo.

Todo era un esperpento. La trásfuga victoreada por el pueblo en el Parque Maritimo, presentando una obra histriónica, burda replica lorquiana sobre Ceuta.

 Ostentación, derroche y vulgaridad.

En medio de aquel caos, mi asociación de entonces empezaba. Algunas eran pperas, otras de Mizizan, alguna socialista y otras de nadie, pero hicimos el frente común contra el Gil. Hicimos nuestra guerra de guerrillas.

Y denunciamos al Cam (el centro asesor de la mujer) por abandonar a una trasfronteriza que había sido violada con la excusa de que no era española. Aquella asociación que empezaba se le ocurrió contarle a la prensa lo que pasaba y poner de vuelta y media a aquel Gobierno.

Recuerdo las presiones  a las que nos vimos sometidas, la fuerza que teníamos entonces y la voluntad por seguir haciendo feminismo y justicia.

La Cope emitió las palabras de Rabea sobre la violación, y a todos y todas se nos erizó la piel pensando que no era justo.

Teníamos un frente común sobre el que luchar.

Después , supongo que al igual que la alegría de la Pepa de Cádiz,  unas seguimos siendo “liberales” y otras dijeron  aquello de “Vivan las cadenas”

Aquella España se trajo a un Fernando VII que gobernaría dictatorialmente ante un pueblo que tenía miedo de andar disperso.

Nosotras y nosotros votamos a otro salvador, que aunó las paradojas y  tiene el Centro de Ceuta divino de la muerte.

Nuestra historia se burla y se repite inevitablemente de todos y todas.

4 respuestas a Recordando al GIL

  1. caberna dice:

    Gracias por refrescarnos la memoria, eso tan débil que tenemos y por lo que seguimos repitiendo errores una y mil veces.
    Un beso.

  2. Santiago dice:

    ¡Qué gran desilusión me llevé! Nunca pensé que mis paisanos elegirían al esperpento ese del GIL, comandado por el tipejo aquél, grotesco, mamarracho y populista, y con antecedentes penales. Un energúmeno que sus soflamas iban dirigidas diréctamente a las vísceras en lugar de la razón.
    Un beso.

  3. Africa Puente Cristo dice:

    Gracias por los besos, no os imaginais lo bien que me vienen.

    Ay mi Norte….

  4. alcoro dice:

    Lo malo es que, recordando al GIl, me doy cuenta que ahora hay muchas cosas que me recuerdan al GIL.

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