Las víctimas de las víctimas

muñeca+rota

Una mujer ha sido asesinada en mi tierra.

Quería separarse de su marido y él antes de dejarla marchar en libertad la ha estrangulado. Ella tenía 23 años y una niña de cinco.
Nunca hubo denuncias, ni medidas cautelares, ni ruidos, ni sospechas de violencia por parte de los vecinos, probablemente todo lo que esta mujer haya sufrido habrá sido de puertas para dentro de su casa.

La niña huyó donde su abuela para intentar decirle que algo pasaba, no podía porque el terror le impedía articular palabra.

Todos y todas hemos ido a concentrarnos, partidos políticos de todos los colores, gobierno local y de la nación, civiles y militares, asociaciones y gente corriente que pasaba por allí. Todos y todas hemos guardado unos minutos de silencio.

Mientras callaba, con el sol azotando con toda su fuerza de mediodía, yo pensaba en la niña, la victima de la victima, la que crecerá sin madre y con un padre asesino.

Muchas veces nos olvidamos de estos hijos e hijas, que crecen sin los recursos ni el amor  de sus padres,  al amparo de la familia paterna o materna,  y otras veces bajo la tutela del Estado.

Estos hijos que nunca tendrán una niñez normal, ni una vida normal, y se debatirán entre el amor y el odio hacia sus progenitores. Estos hijos e hijas  que solemos olvidar cuando pasamos a otro caso de violencia que llena las estadísticas de las mujeres asesinadas.

Mucha veces, me pregunto qué ha sido de ellos, en cada caso de muerte de una mujer siempre hay un drama, y un montón de victimas alrededor. El dolor de unos padres para sobrevivir con la certeza de que jamás verán a su hija porque su pareja la mató es terrible. Pero el dolor de los que crecen solos, sin una madre que les cuide ni un padre, sin recursos, sin medios, sin esperanza es mucho más terrible y más desesperanzador.

La violencia de género produce más dolor, más angustia, más muertes, mas suicidios, más daños colaterales que cualquier otro tipo de violencia y los sobrevivientes a ella siempre estarán marcados por el sello de lo injusto.

Hacerle eso a unos niños y a unas niñas es destrozarlos para siempre.

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5 Responses to Las víctimas de las víctimas

  1. caberna dice:

    Al pensar en lo que dices se le hiela a uno la sangre en las venas… Si alguna injusticia es la mayor de todas las injusticias es la de los inocentes que tienen que pagar el terrible y amargo precio de vivir llevando sobre sus espaldas para siempre un dolor causado por un padre asesino.
    Como dices, nunca tendrán una infancia normal ni una vida normal. No hay derecho.

  2. Javier dice:

    Como dices que no participo, voy a participar.
    Y me se sigue sorprendiendo tu capacidad para hacernos ver el lado todavía más amargo de la noticia. ¡Qué razón tienes¡Es tremendo pensar en las víctimas de las víctimas, que nunca jamás conseguirán vivir una vida normal, como la nuestra, ni mejor ni peor.

  3. Milano dice:

    …que hasta dan ganas de decir y apoyar y justificar una barbaridad de esas que te convierten en la misma alimaña… ¡cagontó!

  4. antonio fuentes dice:

    Es el lado más doloroso del drama. Después de sufrir y tener que crecer sabiendo que tu “padre” asesinó a tu MADRE, sufrirá el olvido de la sociedad. ¡POCAS COSAS SON MAS CRUELES Y DOLOROSAS!

  5. Argalan Àr dice:

    Nos empeñamos en pensar y en creer que nuestras acciones y decisiones son justas, equilibradas, equitativas y razonadas. ¿Justicia? Cuando seamos iguales seremos justos, mientras tanto…necesitamos pensar y creer que lo somos.

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