Las cosas siempre se han hecho así

4-Mono2

Hace tiempo, leí un pequeño cuento del que no me acuerdo la auditoría  que hablaba de las costumbres adquiridas: “Un hombre veía cómo su mujer cada vez que asaba una pata de cerdo le cortaba un trozo y la ponía en la bandeja, a él esa manera de asar la pata le parecía extraña, así que le preguntó- No lo sé-respondió ella- se hace así, mi madre siempre lo ha hecho así.- El hombre intrigado llamó a la madre de su mujer para preguntarle, a lo que ésta contestó- No sé mi madre siempre lo ha hecho así. Se asa así el cerdo- Así que dispuesto  todo llamó a la abuela de  la mujer y le preguntó: -Hijo_ respondió ella_ siempre he tenido un horno tan pequeño que si no lo cortaba no me cabía”

Muchas veces hacemos las mismas cosas que hemos visto hacer aunque no sepamos muy bien porqué lo hacemos, como en “Una historia para pensar” que tanto me ha servido en los talleres. Y no nos planteamos si podemos cambiar el ritual o improvisar un poco. O simplemente no seguir al rebaño:

“Un grupo de científicos metió a cinco monos en una jaula, en cuyo centro había una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para coger las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.


Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera los otros lo golpeaban.

Pasado algún tiempo más, ningún mono intentaba subir la escalera, a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos.

Lo primera que hizo fue intentar subir la escalera, siendo rápidamente atajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustituido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato, era el que más fuerte pegaba. Un tercero fue cambiado y se repitió el hecho.

Finalmente, los científicos sustituyeron a los dos veteranos que aún quedaban. De este modo, los científicos se quedaron con un grupo de cinco monos que, aunque nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquél que intentase llegar a las bananas.

Si hubiera sido posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta habría sido: “No sé, las cosas siempre se han hecho así aquí…”

Todo esto viene a cuento porque esta mañana en el rellano de la escalera me he encontrado a mis vecinas, se quejaban del ruido que hacen los chavales cuando juegan en la calle y que están así porque yo no les digo nada. A mi me ha sorprendido, primero porque no me molestan, a pesar de vivir en el primero, segundo porque pretendían  que yo les dijera algo. Así que las he mirado y les he explicado que mi hijo tambien jugaba y no me gustaba que le regañaran. Una de ellas me ha comentado que las cosas son así, ella regañaba a mi hijo cuando jugaba con otros, como antes habían hecho con los suyos. Ahora me tocaba a mi “Las cosas siempre se han hecho así”. A lo que yo, sin dejar de sonreír les he dicho que alguien tiene que romper el círculo.

No les he hablado de los monos, más que nada porque tenía prisa. Y ya tengo fama de rara en el barrio.

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2 Responses to Las cosas siempre se han hecho así

  1. Totalmente de acuerdo querida Bruja, pero a veces resulta tan tan difícil…

    Besos

  2. caberna dice:

    No sigas al rebaño… al final, suele ocurrir, es el rebaño el que te sigue a ti.
    Un beso.

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